475/400 antes de nuestra era

Hacia el año 475 antes de nuestra era, los barrios ocupados por los Etruscos son destruidos por un violento incendio. Poco tiempo después, la ciudad ve aparecer nuevas construcciones. En paralelo, se asiste a un cambio importante en el origen de los productos importados. Los productos etruscos se rarifican en provecho de los productos de tipo griego. Manifiestamente, Marsella es a partir de ahora quien parece dominar el comercio en el Mediterráneo noroccidental. De ello atestiguan las cerámicas descubiertas en la ciudad de Lattara.

El vino de Marsella es importado masivamente, como lo demuestran las numerosas ánforas halladas en las habitaciones. La vajilla también está producida en Marsella : destinadas a la mesa o a la cocina, las vasijas y los morteros están fabricados con las mismas pastas que las ánforas.A esto se añaden los recipientes de cerámica gris de tradición focense o de pasta clara, producidos por los Marselleses, o por indígenas que retoman las técnicas y repertorios griegos. Lámparas destinadas a la iluminación también son objeto de intercambio.

La cerámica de lujo, fabricada en la región de Atenas, también es importada a Lattes por los Marselleses, del mismo modo que ciertas ánforas de vino elaborado en Grecia o en la Italia griega (Magna Grecia ). Los intercambios comerciales requieren en ocasiones la redacción de verdaderos contratos.
Todavía se importan a Lattes productos de otros lugares : aceite de oliva, conservas de pescado, vino de los mundos ibérico y púnico, por ejemplo. Ciertos objetos exóticos han podido llegar a Lattara después de diversas transacciones, como un escarabeo egipcio, por ejemplo.

Todo lleva por lo tanto a pensar que, durante la segunda mitad del siglo V antes de nuestra era, Marsella ejerce un monopolio comercial de la Provenza hasta el río Hérault. La ciudad focense exportará sus productos incluso más allá, hacia la Aquitania y la Europa continental, a través de los valles de los ríos Garona, Ródano y Saône.